jueves, 10 de octubre de 2013

Ser un lobo (1)


No tenía ni idea de si lo que iba a hacer era lo correcto o no. Estaba confundida. Pero sentía que si no lo hacía no conseguiría superarlo y seguir con su vida.
Su padre le había hablado de un instituto donde estudiaban los hijos de los monstruos más famosos (y no tan famosos),  entre los cuales se encontraban, como no, los hijos del hombre lobo.
A medida que daba más pasos, la inseguridad la corroía cada vez más ¿de verdad estaría bien presentarse allí como si nada? ¿Y si era mala idea? ¿y si algún monstruo la atacaba?
En lo que estaba ensimismada pensando, no se percató de que un espectro la miraba desde las sombras del bosque que rodeaba aquél instituto monstruoso. Este espectro sacó algunas fotos, lo cual la delató, pues en una de las fotos se disparó el flash.
Cerise pegó un brinco de la sorpresa y del susto. Comenzó a buscar con la mirada al que provocó aquél flash. Tardó poco en percatarse de que la joven que había sacado la foto ahora intentaba ir al instituto sin ser vista.
Corrió hacia la chica.
-          ¡Eh! Espera.- Dijo ella, intentando sonar amable, para que no huyera.-

La joven espectral la miró. No fue hasta ese momento que Cerise pudo apreciar su pálida piel, sus miembros casi transparentes y que no estaba apoyada al suelo, sino que flotaba…
-          Hola.- Dijo Cerise.-
-          Hola.- Saludó la otra chica.-
-          Busco a la hija del hombre lobo.-
La otra chica abrió mucho los ojos y comenzó a escribir algo en su I-ataúd. Luego indicó a Cerise que la siguiera con un gesto.
No dejó de seguirla hasta que llegaron al instituto, una vez dentro la joven espectral le dijo que avisaría a la chica a la que estaba buscando y que esperase allí.

Pocos minutos después, una joven de larga melena morena (sobre la que había unas orejas de lobo), al igual que su piel, y de unos preciosos ojos amarillos, se acercó a Cerise.
-          ¿Me estabas buscando?- Preguntó la chica que acababa de llegar.
-          ¿Eres hija del hombre lobo?-
-          Sí… ¿Por qué? ¿eres una prima mía? Tengo tantas que nunca me acuerdo. Perdona si no te reconozco, es que…- La otra chica la interrumpió.-
-          En realidad no.-
-          Oh, vaya, pues… ¿quién eres?-
-          Me llamo Cerise Hood. Me gustaría preguntarte algo.-
-          Claro, adelante.-
-          ¿Cómo se lleva eso de ser una mujer lobo?-
La joven loba enarcó las cejas, totalmente confundida.
-          Sí…bueno…es que…- empezó a decir Cerise.-
-          Pues está bien. Lo más molesto es tener tanto pelo, pero terminas acostumbrándote, ya sabes. Estoy orgullosa de ser lo que soy ¿por qué?-

Cuando Clawdeen preguntó aquello, la otra joven salió corriendo del instituto, en dirección a los jardines que rodeaban el instituto. La chica loba volvió a fruncir el ceño y, restándole importancia, volvió con sus amigas.

Continuará…



No hay comentarios:

Publicar un comentario