domingo, 17 de enero de 2016

Super Hero High (6)

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Capítulo 4:

Superboy


Aquella chica me había dejado confuso ¿Quién era? ¿Por qué no aparecía en mis documentos? Tanto es así que decidí seguirla en un momento que nos dieron de descanso. De acuerdo con los conocimientos que me transmitió mi padre a eso se le denominaba comúnmente como “recreo”.

Al principio parecía bastante solitaria en medio de aquel patio tan enorme, pero en seguida se acercó una joven con el pelo negro con reflejos azules: Wonderwoman, o como la conocen en la Tierra, Diana. Estuvieron un ratito hablando, hasta que un chico apareció detrás de la chica, él también sé quién es: Dick Grayson o más conocido como Robin. El chico la sorprendió tanto que ella salió corriendo.

Pensé que quizá era mi oportunidad de acercarme a ella y averiguar algo, pero Dick la alcanzó tan rápido que apenas tuve tiempo para moverme. Cuando él la abrazó y la sostuvo en el aire, vi un brillo extraño en sus miradas ¿qué podía significar? Mi padre no me dijo que podía significar eso, ni siquiera cuando me estuvo preparando antes de que llegara este día.

En lo que los tres hablaban me llené de coraje. Mi padre me había mandado para buscar información sobre el instituto y eso incluía a todos y cada uno de sus alumnos, y sobre todo me dijo que tuviera cuidado con los factores x (factores desconocidos) y ella era uno.

Me acerqué con una sonrisa. Sinceramente no sabía cómo interrumpir, así que me limité a quedarme a su lado, a espera de que alguno se percatara de mi presencia.

Dick fue el primero en dirigirme la mirada. Me miraba con curiosidad y, creo que amabilidad. He de admitir que a Dick lo admiro por todas las cosas que he leído sobre él. Es un chico “normal” al que Batman reclutó como su principal ayudante y le enseñó de todo: sabe luchar, sabe muchos idiomas, es un hacker increíble y además es muy pero que muy inteligente.

- Hola.- Me dijo él, al ver que no dejaba de mirarlo.

- Hola.- Dije, un poco nervioso.

Diana y la chica que no sé quién es me miraron. Diana me saludó alegremente, lo cual también era un honor teniendo en cuenta todo su historial, era una chica de lo más poderosa. Admito que tengo favoritismo por Dick, pero Diana también es impresionante. La otra chica me miró de arriba abajo, como si estuviera analizándome.

- No te asustes, está haciendo su análisis de compatibilidad a primera vista.- Dijo Dick riendo.

¿Análisis de compatibilidad a primera vista? ¿Qué era eso? ¿Compatibilidad con qué o con quién? ¿Estaría analizando si yo estaba como infiltrado? Aquella chica representaba mi mayor peligro en el instituto, si consigue averiguarlo tendré que acabar con ella, aunque no me guste la idea.

La tensión se liberó en cuanto la chica empezó a reírse, dando a entender que las palabras de Dick habían sido una broma. Intenté reír, aunque me salió bastante forzado. Por suerte para mí, todos ligaron mi incomodidad con que me mirara de arriba abajo y no con que temiera que pudieran descubrir mi misión.
Nos presentamos de forma oficial, pero en la presentación en la que realmente estaba interesado era en la de la joven pelirroja.

- Me llamo Bárbara, encantada.

Así que Bárbara…
En cuanto me dio la mano a modo de presentación y nos miramos directamente a la cara, me percaté de que era una chica muy guapa. El hecho de que no saber nada sobre ella hace que me guste todavía más.
Me di cuenta de que no le soltaba la mano cuando escuché las risas de Dick, entonces le solté la mano bruscamente y me disculpé. Dick le dio un codazo a Bárbara y a continuación dijo:

- Ligando desde el primer día ¿eh?

¿Ligando? ¿Qué es ligar? Según lo que me ha enseñado mi padre podría significar unir algo, pero no tenía sentido en este momento. El mundo es más extraño de lo que creía. A pesar de que mi padre me enseñó muchas cosas, todavía había muchísimas otras que no conocía.
Bárbara rió pero no dijo nada más.


Sonó el timbre y tuvimos que volver a clase, sin embargo sentía que aquel día había hecho muchos avances: sabía el nombre de la chica, y sabía que ella y Dick tenían una buena relación, quizá eso sea una pista para averiguar quién es y por qué está aquí.

Para la próxima clase nos mandaron a ir a los vestuarios y ponernos un uniforme de combate. Cada uno tenía su propio uniforme en la taquilla de los vestuarios. Eso explica que nos pidieran nuestras tallas en la matrícula.
El uniforme era sencillo, totalmente negro y con tela que se te pegaba totalmente al cuerpo, permitiendo que pudieras mover libremente todos los músculos.

Todos nos reunimos en el gimnasio, con nuestro uniforme puesto. Entonces apareció la profesora, la conozco de los documentos que me dio mi padre: Talía al Ghul. Ella sería nuestra profesora de combate, nos enseñaría a defendernos e incluso a usar armas. Yo  tengo súper poderes así que no creo que tenga muchos problemas con esta clase.
Nos mandó a ponernos todos en orden en una fila.  



Supergirl



El uniforme me hacía sentir un poco incómoda, no estaba acostumbrada a llevar una ropa tan pegada a mi cuerpo. Debí admitir que daba rienda suelta a todo movimiento, eso se lo tengo que reconocer.

Todos nos pusimos en la fila, esperando las indicaciones de la profesora. Esto era de lo más extraño, había estado tanto tiempo sin usar mis poderes, que el hecho de poder usarlos libremente ahora en este instituto se me hacía raro.
La profesora se presentó, se llamaba Talía, era una mujer bastante atractiva y parecía tener mucha experiencia.


- Bueno, no veo mejor forma de enseñaros de qué irán mis clases que pedir a un voluntario.

Talía nos miró a todos, pero ninguno levantó la mano ni hizo señas de querer ser voluntario. La verdad es que lo comprendía, no me gustaría ser la primera en salir delante de toda la clase.

- Tú.- Dijo Talía señalando mi zona.

¡Por favor que no sea a mí!

- La rubia, ven aquí.

Miré a mi alrededor, no había ninguna rubia. No me quedó más remedio que ir con la profesora. Me acerqué a ella con la cabeza gacha con bastante vergüenza.

Ella me miró atentamente, como si estuviera analizándome.

- Brazos y piernas fuertes, buena musculatura. Bien, intenta pegarme.

- ¿Qué?

- Vamos, se supone que es una clase de defensa y tácticas de lucha, no venimos aquí a mirarnos.

Sí, tenía razón, pero me daba mucha cosa pegar a la profesora.

Ella se quedó quieta mirándome, esperando que actuara. Tragué saliva y decidí pasar a la acción. Moví mis piernas lo suficiente como para alcanzarla y pegué un puñetazo en dirección a su estómago, sin embargo, para mi sorpresa, apenas mi puño la hubo rozado ella desapareció de allí. Perpleja pestañeé varias veces, intentando comprender que había pesado. Cuando hice ademán de darme la vuelta para comprobar si estaba detrás de mí, sentí una patada en mis piernas que hicieron que perdiera el equilibrio y cayera al suelo.

Me levanté rápidamente y traté de buscar a la profesora. La encontré a mi lado, esperando mi segundo golpe. Esta vez decidí probar con una técnica distinta. Separé mis pies del suelo, usando mi poder de volar después de tantísimo tiempo ¡qué bien sentía, por cierto! Entonces traté de pegarle un puñetazo en el estómago, otra vez, pero ella desapareció incluso más rápido que antes. Ahora estaba en el aire, así que sabía que no podría volver a utilizar la misma técnica. Por si las moscas cogí un poco más de altura y la vi mirándome desde abajo. Orgullosa de haberla podido esquivar una vez, con más confianza fui a golpearla otra vez.

Cuando bajé para golpearla vi como ella se movía, sin embargo mi cuerpo no reaccionó cuando le pedí que parara y, con toda la fuerza que había almacenado, golpeé el suelo y como consecuencia se abrió un enorme boquete en el suelo.

- Fuerte pero lenta, típico.- Dijo Talía, al fin, evaluándome.

Sentí vergüenza, había demostrado que no había entrenado mis poderes para nada…
Para colmo, cuando me levanté del suelo tropecé con mis propios pies y caí al suelo, provocando unas carcajadas entre mis compañeros. Sentí como me iba poniendo un poco más roja de la vergüenza.

- Esto demuestra que vuestros súper poderes no lo son todo. Hay que controlarlos. Por mucho poder que tengas, como es el caso de Supergirl, el no controlarlo es una desventaja.

Volví a la fila con el resto de mis compañeros.

- La clase de hoy la dedicaremos a ganar agilidad. Pero no daré la clase sola, normalmente busco entre los alumnos de una clase el adecuado para que me ayude. Como todavía no os conozco y tengo que averiguar cómo os movéis, he traído a un compañero vuestro que sé muy bien cómo se mueve.

Todos teníamos mucha curiosidad ¿nos iba a dar clase un alumno? ¿Quién sería? Era muy emocionante. A lo mejor con otro alumno nos sentíamos más identificados.

De pronto un joven apuesto con cabello negro y ojos claros, se puso al lado de la profesora. Oí una exclamación de sorpresa por parte de la chica que se sentaba delante de mí en clase, entonces la miré con curiosidad.

- ¿Sabes quién es?- Le pregunté en susurros.

- Digamos que lo conozco bastante bien…

Talía sonrió al chico. Él también vestía el uniforme, como todos nosotros.

- Este es Dick Grayson, está un curso superior al vuestro. Os aseguro que tiene todo lo que hay que tener para haceros sacar vuestro talento.

Nos explicó que la clase consistiría en que todos nosotros pelearíamos con él, bueno sus palabras fueron “intentaréis pegarle un golpe”, mientras ella evaluaría nuestros pros y nuestros contra. Sabiendo eso, buscaría la forma de explotar esos pros y esos contras a nuestro favor. Yo no tendría que volver a pelear, pues ya había analizado lo suficiente como para poder empezar.

Todos empezaron a ir, uno a uno, a luchar contra Dick. Curiosamente el chico se movía como todo un atleta, o más bien un acróbata, nadie conseguía pillarlo. A Conner, el chico que se sentaba a mi lado en clase, le pasó lo mismo que a  mí, más o menos, aunque con la diferencia de que él no voló.

Cuando le tocó luchar a la chica que se nos sentaba delante, que conocía al chico, quise prestar mucha atención, el hecho de que se conocieran de antes podía cambiar algo.

La joven se colocó en posición de defensa y miró a su contrincante, pero no se movió. Él la miró con interés, esperando que ella fuera a atacarlo como habían hecho todos los demás.

- Vamos Babs, tranquila, no me harás daño.- El joven le guiñó un ojo.

- Oh, eso no me preocupa.- Le contestó ella con una sonrisa pilla.

Detecté cierta sorpresa en los ojos del chico, pero desapareció tan rápido que no sé si me lo imaginé.

Por fin la chica se movió, corrió hacia Dick con mucha seguridad, en vez de tratar de golpearlo cuando se acercó, se desvió dejándolo totalmente perplejo. El joven siguió mirando atentamente a la chica, que no sé en qué momento consiguió llegar a su lado izquierdo, estaba tan cerca de él que pensé que conseguiría pegarle, pero cuando ella trató de golpearle en el costado él dio un salto hacia atrás y esquivó el golpe. Sin embargo, ha sido la que más cerca ha estado de él. Lo más inesperado de la batalla fue que cuando él saltó hacia atrás, ella corrió en su dirección como si supiera hacia dónde iba a saltar, y a continuación, sin darle tiempo a reaccionar, le pegó una patada dirigida al estómago. Esta vez el chico no pudo esquivar la patada saltando y tuvo que poner el brazo para evitar el daño.

La profesora aplaudió.

- Me gustas chica ¿quién decías que eras?- Preguntó Talía, con una sonrisa en los labios.

La joven sonrió satisfecha consigo misma.

- Puede llamarme Batgirl.- Cuando dijo esto miró fijamente al joven.

De nuevo pude ver sorpresa en los ojos del chico, esta vez estoy segura de que no me lo imaginé…

Continuará...

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