martes, 1 de marzo de 2016

Todos tenemos una historia: Jane

¡Hola a todos!


Hoy voy a dar comienzo a algo nuevo. 

Primero que nada, no se trata de un relato propiamente dicho, ya que son historias que no importa cuándo se lean, todas serán independientes y no tendrás relación las unas con las otras, a no ser que se repita el personaje.

Para no dejaros tan confundidos os explicaré un poco mejor de qué trata esto de "Todos tenemos una historia".

"Todos tenemos una historia" es el título que tendrá la compilación de todas estas historias independientes. En esta ocasión se trata de historias que narran cosas sobre los personajes de Disney Descendants, previas a lo que pudimos ver en la película, es decir, antes de que los hijos de los villanos tuvieran la oportunidad de ir a Auradon. Aunque es posible que también haga historias después de su llegada a Auradon.

Para que las entradas tengan distintos nombres se llamarán "Todos tenemos una historia" y, a su lado, aparecerá el nombre del personaje del que va a tratar la historia. 

Las historias son independientes, aunque puede que tengan continuación sobre un mismo personaje si me veo muy inspirada o se me ocurre algo más adelante. Pero si ese es el caso, para que no resulte muy caótico, se llamará "Todos tenemos una historia: X 2" y así sucesivamente. 

De todas formas, haré lo mismo que hice con el resto de relatos, crearé una entrada en la que estarán ordenados, y ya que esto se trata de algo especial y no va dividido por capítulos, irá dividido por personajes. De manera que si jane, por ejemplo, tiene varios "todos tenemos una historia" en la lista se verá que Jane tiene varios. 


Uy, me da que me estoy liando un poco. Espero que lo hayáis entendido, en caso de haber dudas o cualquier cosa, lo podéis decir en los comentarios ;).


PD: Viene a ser parecido a los diarios de MH y EAH, pero un poco distinto...


En fin, demos comienzo oficialmente....


Todos tenemos una historia: Jane


Un año antes de los acontecimientos de la película de los Descendientes

Y allí estaba otra vez aquel joven apuesto al que había estado observando durante los últimos dos años. Ahora, con quince años, creía que sería la ocasión perfecta para lanzarse, para dejar de ser una chica a la que nadie le prestaba atención, que todos consideraban que era prescindible.

Cuando se fijó en el chico por primera vez sintió la necesidad de decirle a alguien lo que sentía. Pero ¿a quién? A pesar de que Auradon estaba repleto de hijos de increíbles personajes de cuento (de los cuales se sabía todas y cada una de sus historias, ya que su madre no hacía más que recordarselo), a ella no se le daba muy bien eso de hacer amigos y desde que había llegado al instituto había pasado sus días muy sola. 
A pesar de que le daba mucha vergüenza, terminó contándoselo a su madre, la que le contestó: "cariño, todo llegará a su debido tiempo".

¿Podría ser ahora ese tiempo? Jane se había pasado todo el verano pensando en qué ropa ponerse el primer día para sorprender a sus compañeros pero, sobre todo, al chico que la traía loca. 

Con un vestido precioso, Jane empezó el instituto pisando fuerte, estando deseosa de encontrarse con su amor platónico. Y, efectivamente, así fue. No solo se atrevió a acercarse, sino que esta vez fue capaz de entablar una conversación con él.

Pasados varios días, por fin Jane sentía que podía ser feliz del todo, que podía encajar en el instituto. Solía quedar con su amor platónico en la biblioteca para estudiar juntos, aunque en realidad la mayor parte del tiempo lo pasaba Jane explicándole los problemas o lo que tenía que hacer. 

A pesar de que estaba contenta con poder estudiar con él, no era suficiente. Todos los chicos de Auradon quedaban para hacer cosas después de clase o los fines de semana, así que un buen día se atrevió a pedirle salir ¿por qué no ir a pasarlo bien en vez de tanto estudiar? Por un día no pasaba nada. Sin embargo, el joven le dio un no rotundo, diciendo que tenía cosas que hacer.

Jane, un poco decepcionada, asintió. Tampoco podía pedir que se librara de sus obligaciones para quedar. Pero... ¿y si salía a ver a los chicos jugar en el campo? Hacía mucho tiempo que no iba a ver cómo le iba al equipo, y aunque solo fuera un entrenamiento, le serviría para distraerse un poco.

Decidida fue a la cancha y se sentó en las gradas para poder ver a los chicos entrenando. 

Sintió una tremenda emoción al ver a su amor en las gradas. No estaba solo, sin con un compañero con el que solía estar, Jane suponía que sería su mejor amigo. Cuando se dispuso a ir a sentarse a su lado, pudo escuchar algo de lo que decían...

"¿Se cree que voy a querer salir con alguien como ella? No solo es aburrida a más no poder, sino que además es fea ¿la has visto? Parece que no sabe lo que es la moda. Debería pedirle a su madre que la volviera guapa jajajaja"

Intentó hacerse a la idea de que eso no lo había dicho él, que había sido su amigo, pero la conversación no acabó ahí...

"Ya te digo, la pobre es aburrida hasta con su estilo ¿la has visto? Parece una vieja jajajaja"

Sintió un agujero en el estómago y deseos de llorar. 

"¿Y te has fijado en su nariz? Madre mía, es enormemente fea"

Aquello fue el colmo. Las lágrimas no dejaban de caer y sus piernas comenzaron a alejarse de aquella horrible cancha, aquel horrible lugar que no quería volver a pisar, no hasta ser guapa.

¿Por qué todos creían que era tan fea? ¿Por qué no les gustaba su estilo? Se había pasado todo el verano pensando en qué ponerse, en cómo podía estar más guapa. Pero nada había servido...

Fue al baño y se miró en el espejo: se le había corrido el poco maquillaje de los ojos (discretito, pues no quería que pareciera demasiado arreglada) y ahora se veía terriblemente fea. Cogió de su maletín de cosméticos el lápiz de ojos y el pintalabios que había usado aquel día y lo tiró a la basura, con rabia. 

"Aunque el mono se vista de seda, mono se queda"

Esas palabras pasaron por su mente mientras seguía mirándose en el espejo, de repente viendo todo desde otra perspectiva, sintiéndose fea. Ahora solo podía ver una nariz grande y fea, un pelo sin estilo alguno; vamos, una chica sosa y aburrida.

Entonces se le metió una idea en la cabeza: tenía que ser guapa, tenía que conseguirlo y así poder hacer amigos... 


Jane triste después de haberse enterado de lo que decían sobre ella.




Espero que os haya gustado esta primera entrega de "Todos tenemos una historia". Con esta historia quería hacer ver de dónde viene la obsesión de Jane por la belleza, por querer ser guapa y con estilo. Es un poco triste, pero de hecho creo que le pega.

Bueno, pues hasta aquí esta entrega, espero que os haya gustado y comentéis qué os pareció =D.


¡Nos leemos!

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